sábado, 25 de octubre de 2014

LA CONFUSIÓN

Por Francisco Gomez Luna

H894 בּבל bâbel
BDB Definition:
Babel or Babylon = “confusion (by mixing)”
Babel o La Babilonia = “confusión (por mezclar)”

Apoc. 17:5
Y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS FORNICACIONES Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.




La confusión de las lenguas en el llano de Shinar (Gen. 11) fue el principio de algo que YAH usó para nuestra edificación en estos tiempos. El nombre “La Babilonia” no vino a ser conocido como “confusión” sino que significa esta misma desde el principio.

El diccionario bíblico Brown Driver Briggs nos dice que dicha “confusión”es el resultado de la “mezcla” de una cosa con otra. Esto se confirma para nuestro entendimiento en los siguientes pasajes:

Lev 10:10 Y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;
Mat. 7:6 No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.

Es decir: Que lo que es santo (apartado por YAH y para YAH) es exclusivamente reservado para el uso de YAH tal como lo eran los vasos usados en el servicio del templo. Cuando el rey Belsasar (Dan. 5) profanó dichos vasos, le costó el reino y la vida.

La Biblia nos dice claramente que hay “Un Señor,una fe, un bautismo” (Efe.4:5). ¿Qué es la fe sino lo que creemos? Entonces,existe solamente una creencia autorizada por el Autor y Consumador de esa fe. (Heb.12:2)Esta fe tiene que concordar y ser confirmada exclusivamente con y por la palabra de verdad; en la cual El Autor testifica: “Tu palabra es la verdad” (JN17:17) Y no dice que es una de las verdades sino que es “la verdad” (sentido singular). Por lo cual, todo asunto relacionado a esta fe tiene que ser verificado por la palabra misma “en testimonio de dos o tres testigos”. (2.Cor.13:1)

Notemos pues que JN 17:17 empieza pordecir: “Santifícalos en la verdad”. El hecho de santificar es el de establecer algo, o en este caso, a alguien, como “santo”. En cuanto a lo que es santo o apartado para YAH, es YAH mismo quien lo aparta. La palabra de YAH es apartada porque procede de la boca de YAH. “No solo de pan vivirá el hombre sino de CADA palabra que procede de la boca de YAH” (Mat. 4:4 y Deut. 8:3).

Por esto mismo es llamado nuestro Mesías “El Verbo” de YAH. El Verbo significa “La Palabra” manifestada en carne. El Santo de Israel se manifestó en carne para demostrarnos el poder de su palabra en una persona santa a YAHUAH por completo. Luego puso su vida humana santa como sacrificio para redimir por su sangre santa (concebida por Miriam directamentede YAHUAH mediante su Espíritu Santo al hacer sombra sobre ella) a quienes se arrepintieran de su propia concupiscencia para bautizarse en el nombre de Yahusha el Mesías de Israel y así lograr el perdón de sus pecados y recibir el Espíritu Santo (el Espíritu del Verbo de YAH) para poder entender La Palabra de Verdad correctamente.

Todos los que hacen esto no son rebeldes a la verdad sino que su vida es “como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Prov. 4:18) Porque vamos de “fe en fe”, así ha sucedido en cada etapa de la historia de los creyentes desde que El Altísimo estableció su Nuevo Pacto mediante la pluma de sus apóstoles quienes escribieron iluminados por el Espíritu Santo en ellos; el cual les dio a entender los misterios escondidos en los escritos de la ley y los profetas.

Así que los escritos (los evangelios y las epístolas) del Pacto Nuevo son directamente derivados de lo que el mundo religioso denomina “El Antiguo Testamento”. Y es aquí donde se hace patente la babilonia que confunde por mezclar lo santo con lo profano.

Misterio Babilonia La Grande no consistede una sola “iglesia” o denominación. Ella es formada por toda religión que ha surgido de la concupiscencia del hombre no regenerado por el Espíritu Santo de YAHUAH. Los Indus, los musulmanes, el judaísmo, y toda otra religión iniciada por el hombre o creada por mezclar la verdad de YAH con la concupiscencia humana es parte de la Madre de Fornicaciones y Abominaciones de la Tierra. La única verdad que existe es la Palabra de YAHUAH. Por eso dice el Maestro: “Santifícalos (hazlos santos) en LA verdad. Tu palabra ES LA verdad”

La santidad es condición del corazón que demuestra en aquel que cree la palabra de YAH antes de todo. Esta transforma al hombre conforme está escrito:

Rom. 12:2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios,agradable y perfecta.

¿Como pues será posible renovar nuestro entendimiento con preceptos mezclados con la concupiscencia del hombre inicuo? ¡Jamás lo será!

Pero eso precisamente es lo que pretende hacer el mundo denominativo y todas las demás religiones del mundo. Porque toda denominación proviene de la Ramera y trae en si preceptos de dicha mezcla porque ese fue el legado que le heredaron sus antepasados. Se ven desquebrajados y descuartizados en millares de sectas y denominaciones que solo existen para propagar su propia existencia, y aun así se hacen de la ilusión que están en la verdad y que Cristo viene solamente por ellos y todos los demás están en error. A fin de cuentas, no saben ni lo que creen ni lo que afirman.

Están dependiendo de sus “pastores,ministros, imams, rabies, y sacerdotes para que los absuelvan y los salven porque no les ha amanecido que el Pacto Nuevo es entre YAHUAH y cada uno de sus hijos individualmente. “Hay un solo mediador entre YAHUAH y los hombres; YAHUSHA el hombre” (1Ti. 2:5)

Esta es la verdadera Babilonia La Grande (la confusión monstruosa) que confunde a todos aquellos quienes no han recibido el amor de la verdad para ser salvos. (2Tes. 2:11)

Es por eso que consienten a la iniquidad con celebrar las fiestas paganas de Halloween, Easter (la coneja), Christmas y cuantas otras fiestas que tienen sus raíces en el paganismo de La Babilonia. Al contrario, desprecian e ignoran las fiestas establecidas por El Altísimo como bendición para su pueblo. Luchan contra los que las proclaman llamando a estos “legalistas”.

Pero “la sabiduría es justificada por sus hijos” (Mat. 11:19) y son estos mismos hijos quienes “brillaran como el sol en el reino de su Padre” (Mat. 13:43) porque viene lo que el Maestro anunció desde su primer mensaje después de su prueba en el desierto: “Arrepentíos porque el reino de YAHUAH se ha acercado” (Mat. 4:17)

Así como las sectas del judaísmo fueron segadas en sus mentes contaminadas por “la mezcla” de las cosas santas con su propia concupiscencia para que no reconocieran al Autor de la Vida en su visitación, también todo aquel que no se arrepienta y no busque al Señor con todo su corazón para salir de esa confusión estará propenso a caer en tan grave error (iniquidad) que entrará en el tiempo de aflicción que viene sin saberlo hasta que este en medio de este preguntándose a sí mismo que donde se desvaneció su esperanza.

De estos, algunos abandonaran su fe y terminaran por adorar a la bestia y a su imagen. Su parte será en el lago de fuego al fin de los días. Otros serán parte de la gran cosecha que YAH ha decretado para ese tiempo conforme a las palabras de sus profetas y apóstoles.

“¡Hoy es el día de salvación!” ¿Crees que si permaneces en La Babilonia serás exento? Escrito esta: “Salid de ella pueblo mío”. ¿A quien confiaras tu alma? Solamente Uno tiene el poder para salvarnos. YAHUAH (YAH EL ETERNO) es su nombre, vino como el Cordero YAHUSHA (YAH EL SALVADOR) para redimirnos, y su palabra es soberana e inmutable. ¡El que tenga oído para oír, oiga!



PALABRA DE VERDAD 

sábado, 30 de agosto de 2014

ANÁLISIS DEL LIBRO DE BERESHIT (GÉNESIS)




Autor: Moisés, generalmente aceptado.(Tal como se indica este es el nombre mas aceptado como autor del libro, aunque algunos académicos creen que fue escrita por algunos religiosos en la época del cautiverio en Babilonia).

EL LIBRO DE LOS ORÍGENES

Es un registro del origen de: nuestro universo, el género humano, el pecado, la redención, la vida en familia, la corrupción de la sociedad, las naciones, los diferentes idiomas, la raza hebrea, etc.

Los primeros capítulos del libro han estado continuamente bajo el fuego de la crítica moderna, pero los hechos que presentan, cuando se interpretan y se entienden correctamente, no se han negado nunca.

No es el propósito del autor de Génesis dar un recuento detallado de la creación. Solamente un capítulo está dedicado a ese tema (sólo un bosquejo que contiene algunos hechos fundamentales), mientras se dedican treinta y ocho capítulos a la historia del pueblo escogido, ISRAEL.

Tema Principal: El pecado del hombre y los pasos iniciados tomados para su redención por medio del pacto divino hecho con una raza escogida, cuya historia primitiva allí se describe.

Palabra Clave: Comienzo.

Primera Promesa Mesiánica: Gn 3:15


El título

 En las Sagradas Escrituras hebreas, este libro se titula con su primera palabra, Bereshit, comúnmente traducida por «En el principio» (1.1).En efecto, en él, desde una perspectiva religiosa (por así llamarla), se narra los orígenes o principio del universo, de la tierra, del género humano y, en particular, del pueblo de Israel.
Génesis es el término griego—incorporado al castellano—con el que la Septuaginta da nombre al primer libro de la Biblia. Significa “origen” o “principio”, ideas que responden en general al contenido del libro.

División del libro

Bereshit o El Génesis (=Gn) está formado por dos grandes secciones. La primera (cap. 1–11) contiene la llamada “historia de los orígenes” o “historia primordial”, iniciada con el relato de la creación del mundo (1.1–2.4a). Se trata de una narración poética de gran belleza, a la que sigue la del origen del ser humano, puesto por YAHUAH en el mundo que había creado. La segunda parte (cap. 12–50) enfoca el tema de los más remotos comienzos de la historia de Israel. Conocida usualmente como “historia de los patriarcas”, centra su interés en Abraham, Isaac y Jacob, respectivamente padre, hijo y nieto, en quienes tiene sus raíces más profundas el pueblo de Dios.

La historia de los orígenes

«En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (1.1). Este enunciado, categórico y solemne, abre la lectura de BERESHIT o Génesis y, con él, la de toda la Santa Escritura. Es la afirmación del poder total y absoluto de YAHUAH, del único y eterno Alahym, a cuya voluntad se debe todo cuanto existe, pues «sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho» (Jn 1.3). El universo es resultado de la acción de YAHUAH, quien con su palabra creó nuestro mundo, lo hizo habitable y lo pobló de seres vivientes. Entre estos puso también a la especie humana, aunque la diferenció de cualquiera otra al otorgarle una dignidad especial, pues la había creado «a su imagen, a imagen de Alahym lo creo » (1.26–27).
Este inicial relato de Bereshit o génesis considera al hombre y a la mujer en una particular relación con su Creador, de quien han recibido la comisión de gobernar de manera responsable el mundo del que ellos mismos son parte (1.28–30; 2.19–20). En efecto, el ser humano (en hebreo, adam) fue formado «del polvo de la tierra» (adamaŒ), es decir, de la misma sustancia que el resto de la creación; pero «YAHUAH Alahym... sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente» (2.7). La creación del hombre, del varón (ish), es seguida en BERESHIT por la de la mujer (ishah), constituyendo entre ambos la unidad esencial de la pareja humana (2.22–24).
La especial relación que YAHUAH establece con Adán y Eva se define como una permanente amistad, ofrecida para ser aceptada libremente. YAHUAH, creador de todo y soberano absoluto del universo, ofrece su amistad; el ser humano es libre de aceptarla o rechazarla. El signo de la actitud humana ante la oferta divina se identifica en el precepto que, por una parte, afirma la soberanía de YAHUAH y, por otra, establece la responsabilidad de Adán en el goce de la libertad: «Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás» (2.17). Pero Adán, el ser humano, por querer igualarse a su Alahym, quebranta la condición impuesta. Y lo hace con un acto de rebeldía que le cierra el acceso al «árbol de la vida» (3.22–24) y abre las puertas al imperio del pecado, cuyas consecuencias son el dolor y la muerte.

La historia de los patriarcas

Esta segunda parte de Bereshit o génesis (cap. 12–50) representa el comienzo de una nueva etapa en el desarrollo de la humanidad, una etapa en la que YAHUAH actúa para liberar a los seres humanos de la situación a la que el pecado los había conducido.
La historia entra en una nueva fase con la revelación de YAHUAH a Abraham, a quien ordena que deje atrás parientes y lugares familiares y emigre a tierras desconocidas. Le promete hacer de él una gran nación, y prosperarlo y bendecirlo (12.1–3); y le confirma esta promesa estableciendo un pacto, según el cual en Abraham habrían de ser benditas «todas las familias de la tierra» (12.3; cf. Gl 3.8).
BERESHIT pone de relieve que el Creador no actúa de modo arbitrario al elegir a Abraham, sino que su elección forma parte de un plan de salvación que se extiende al mundo entero. El objeto último de este plan, la universalidad de la acción salvífica de YAHUAH, se manifiesta en el hecho simbólico del cambio del nombre primitivo, Abram, por el de Abraham, que significa «padre de muchedumbre de gentes» (17.5).
A la muerte de Abraham, su hijo Isaac pasó a ser el depositario de la promesa de YAH; y después de Isaac, Jacob. Así fue transmitida de una generación a otra, de padres a hijos, todos los cuales, lo mismo que Abraham, vivieron como extranjeros fuera de su lugar de origen. Aquellos patriarcas (es decir, “padres del linaje”), eran pastores seminómadas, protagonistas de un incesante movimiento migratorio. Su vida transcurrió entre continuos desplazamientos y asentamientos que, registrados en BERESHIT O Génesis, dan a la narración un carácter peculiar.
Jacob, a lo largo de un misterioso episodio acaecido en Peniel (32.28; cf 35.10), recibió el nombre de Israel (El que rige como Alahym o el que vence con Alahym). Este nombre se usó más tarde para identificar a las doce tribus; luego, al Reino del norte y, finalmente, a la nación israelita en su totalidad.
La historia de José hijo de Israel es fascinante. Vendido como esclavo y llevado a Egipto, José se ganó la voluntad del faraón reinante, que llegó a elevarlo hasta el segundo puesto en el gobierno de la nación (41.39–44). Tan alta posición política permitió al joven hebreo llevar junto a sí a su padre, quien, con hijos, familiares y hacienda (46.26), se estableció en el delta del Nilo, en la región de Gosén, una tierra rica en pastos y apropiada a sus necesidades y género de vida.
Al morir Jacob, sus hijos trasladaron el cuerpo a Canaán y lo sepultaron en una cueva que Abraham había comprado (50.13) para enterrar a su esposa (23.16–20). Aquella compra tiene en BERESHIT un claro sentido simbólico, porque prefiguró la toma de posesión por los israelitas de un territorio donde los patriarcas habían vivido en otro tiempo como extranjeros.

Esquema del contenido:

1. Historia de los orígenes (1.1–11.32)
2. Historia de los patriarcas (12.1–50.26)
a. Abraham (12.1–25.34)
b. Isaac (26.1–35)
c. Jacob (27.1–36.43)
d. José (37.1–50.26)


Reina-Valera 1995—Edición de Estudio, (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.

La Biblia de Referencia Thompson, Versión Reina-Valera 1960, Referencia Temática # 4207.

linajeescogido.tripod.com

lunes, 2 de diciembre de 2013

EL RENUEVO.

He aquí el varón cuyo nombre es el RENUEVO

יהוה (Yahuah) predijo lo que sería el nombre de su Hijo, por lo que tenemos una referencia a la que podemos recurrir en busca de aclaración. 

En el libro de Zacarías, se indica:

Entonces la palabra de יהוה  (Yahuah) vino a mí, diciendo: "Tomad la plata y el oro, haz una corona elaborada, y la pondrás en la cabeza de  יהושׁע (Yahusha)  hijo de Yahutsadak, sumo sacerdote. 12 "Y le hablaras, diciendo: Así dice
יהוה (Yahuah) de los ejércitos, diciendo: "He aquí el Hombre cuyo nombre es el Renuevo el cual brotara de sus raíces, y Él edificará el templo de Yahuah; 13 Sí, Él edificará el templo de יהוה (Yahuah). Él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono; y habrá sacerdote en su trono, Y el consejo de paz habrá entre ambos. "'
Zacarías 6:11-13

"El Renuevo" es una referencia profética a la venida del Mesías, que sería un
Sacerdote y Rey (Compara el Salmo 110, Isaías 9:6).
Así, Zacarías fue instruido para tomar una corona y colocarla en la cabeza de
Yahusha (en el hebreo es יהושׁע ) el hijo de Yahutsadak. Yahutsadak  significa
"Yahuah es justo". Al colocar la corona en la cabeza de יהושׁע el sumo sacerdote, Zacarías proclamo, como se le había dicho: "He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo”. Este Sumo Sacerdote (YAHUSHA) tuvo el mismo nombre que el Mesías venidero, que reinaría como sacerdote en su trono.

Tenía el nombre del Mesías, y יהוה (Yahuah)  predijo y reveló cuál sería el nombre del Mesías. Así que ¿por qué no llamarlo por ese nombre?

Según la traducción RV1960, es nombre seria Josué.
Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac. Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos.
Zacarías 6:11-13 (RV1960).

Entonces cabria preguntarnos, si tanto defendemos la traducción del Sagrado Nombre ¿Por qué no usar el nombre que la profecía traducida nos entrega? ¿O acaso será más importante la traducción y la costumbre que la verdad?
Si decimos que la costumbre es más importante ¿Dónde quedan las palabras del apóstol Pedro?

2Pe 1:19  Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones

Yo solamente comento. La decisión, como siempre, es personal.


SHALOM.

viernes, 29 de noviembre de 2013

LOS SADUCEOS

Prominente secta religiosa del judaísmo relacionada con el sacerdocio. (Hch 5:17.) No creían ni en la resurrección ni en los ángeles. (Hch 23:8.)

No se sabe exactamente cuándo apareció la secta religiosa de los saduceos. La primera mención histórica de ellos por nombre aparece en los escritos de Josefo, donde se indica que en la última mitad del siglo II a. E.C. estaban enfrentados a los fariseos. (Antigüedades Judías, libro XIII, cap. X, sec. 6.) Josefo también da información acerca de las enseñanzas de esta secta. Sin embargo, hay ciertas dudas de que los datos que presenta se atengan a los hechos.

Rechazaban las muchas tradiciones orales que observaban los fariseos, así como la creencia farisaica de la inmortalidad del alma y los castigos o recompensas futuros después de la muerte.

Como indicó Juan el Bautista (Yohanan Ha Matbeel), los saduceos tenían que producir frutos propios de arrepentimiento. Eso se debía a que no habían guardado la ley de Dios, como tampoco habían hecho los fariseos. (Mt 3:7, 8.) El propio Mesías comparó su enseñanza corruptora a la levadura. (Mt 16:6, 11, 12.).

Hechos 23:8 dice con referencia a sus creencias religiosas: “Los saduceos dicen que no hay ni resurrección, ni ángel, ni espíritu, pero los fariseos los declaran todos públicamente”. Un grupo de saduceos trató de entrampar al Mesías en la cuestión de la resurrección y el matrimonio de levirato. Pero él los hizo callar, apoyándose en los escritos de Moisés, que los saduceos afirmaban aceptar, y así refutó su punto de vista de que no había resurrección. (Mt 22:23-34; Mr 12:18-27; Lu 20:27-40.).

Más tarde, cuando el apóstol Pablo (Saulo) estuvo ante el Sanedrín, logró dividir al alto tribunal judío enfrentando a fariseos con saduceos, un enfrentamiento propiciado por las diferencias religiosas que existían entre ellos. (Hch 23:6-10.).


Aunque los fariseos y los saduceos estaban divididos en sentido religioso, se unieron para tentar a YAHUSHA pidiéndole una señal (Mt 16:1) y en su oposición general a él. La Biblia parece indicar que los saduceos desempeñaron un papel importante en procurar la muerte del Mesías. Algunos saduceos eran miembros del Sanedrín, el tribunal que conspiró contra YAHUSHA y más tarde lo condenó a muerte. El saduceo y sumo sacerdote Caifás era parte de ese tribunal y probablemente también otros sacerdotes prominentes. (Mt 26:59-66; Jn 11:47-53; Hch 5:17, 21.).
 Por lo tanto, cuando las Escrituras hablan de ciertas acciones emprendidas por los principales sacerdotes, seguramente había saduceos implicados. (Mt 21:45, 46; 26:3, 4, 62-64; 28:11, 12; Jn 7:32.) Parece ser que llevaron la delantera en el intento de detener la predicación de las Buenas Nuevas después de la muerte y resurrección del Mesías. (Hch 4:1-23; 5:17-42; 9:14.)

SHALOM.